jueves, 28 de octubre de 2010

El Principe.

Construir el poder es tanto un arte, como un vicio. Y creo que Kirchner entendió muy bien que para cambiar el sistema, hay que estar muy dentro de él. Por eso dedicó su vida a construir una gran maquina, una enorme parafernalia… El mismo.

Quizá también haya sido, en el mejor de los sentidos, un brillante maquiavélico. Una persona que debió realizar una transvaloración de todos los valores morales. Revisar sus principios para dejarlos de lado en muchas ocasiones y decir: “Esto va por la causa”.

Supo utilizar a Menem, la antitesis de sí mismo, para escalar como gobernador, a un antagonista como Duhalde para trepar presidente, y a un enemigo como Magnetto para que no lo molestara durante su gestión.

Pero a todos les dio la espalda, en el momento justo, en el lugar indicado. Riesgos enormes, del tamaño de los enemigos que se creaba en la historia. Pero sabía que él era más.

Puede cuestionársele su patrimonio neto, sus negocios inmobiliarios con las tierras fiscales en El Calafate, sus cuentas hipotecarias a tasas superlativas, su nepotismo… Pero todo gira en torno a lo mismo: Crear poder. No hay nada, en este sistema, que tenga más valor que el mismo dinero. Ni siquiera el apoyo popular, que termina siendo la misma nada frente al poder de las corporaciones. Por eso manipuló el INDEC, porque entendió que sus cifras estaban directamente atadas con las de la deuda, una deuda ilícita y sin auditar que heredamos de gente que nos gobernó sin ser elegida. Entendió la atadura que había entre la inflación y nuestra dependencia de los organismos de crédito y, con el costo político que tuvo, lo intervino para hacerlo funcional a la causa.

Sus medios pueden ser tranquilamente ser puestos en tela de juicio, pero creo que su causa era noble. Era de corazón, del mismo corazón que dijo basta una mañana y terminó con la aventura.

Ayer fui a Plaza de Mayo a ver cómo se despedía a un hombre así y a la vez para sumar una cabeza más al montón, para mostrarle a los buitres que su presa sigue igual de bien cuidada que antes. Pero creo que en el fondo, yo sólo pensaba eso para tranquilizarme.

Creo que Kirchner era un león que cuidaba a la manada de noche y de día. Que no dormía pensando que podían acercarse a sus cachorros. Y sus cachorros no eran sólo argentinos: eran los bolivianos, cuando desde Santa Cruz asustaban a Evo… Eran ecuatorianos cuando la policía se levantaba por cambios en su sueldo… Eran hondureños cuando a Zelaya lo sacaban del lugar donde lo puso la gente… Su tierra era el sur, y con eso no se jodía.

Kirchner fue un loco, un transgresor y por eso se ganó mi apoyo. Me mostró los lobos que había disfrazados de corderos. Bajó el cuadro de Videla, le dijo que no al ALCA en la cara de Bush, terminó el indulto, apoyó a Chaves cuando el mundo hablaba de que era un demonio, le dijo a la sociedad que los diablos también usaban sotana, abrazó a Fidel y luego le pagó la deuda al FMI –y logró una relativa independencia económica pro-sistema-, rompía el protocolo por diversión, provocaba por oficio y gobernaba por profesión.

Fue un padre hasta para las Madres. Un abuelo, para las Abuelas.

Cuando el 27 me desperté escuché bocinazos. Mi abuela festejó y me dijo “uno menos”. Miraba por la ventana y los vecinos, de los balcones, gritaban “vamos carajo”, entre aplausos y gritos. En la televisión, hablaba Cobos. Julio Cesar Cleto Cobos. Si, “Cristina, Cobos, y vos”. Ese que por ego viola la Constitución y se siente heroico por permanecer en un lugar “hostil”, cuando el “hostil”, es el por estar en un puesto que debería tener alguien funcional y no antagónico.

Y cuando murió, me sentí sólo.

¿Y ahora? ¿Quién podrá defendernos?

Como te reírias, Pingüino, si leyeras el diario. Si vieras la tele y escucharas quienes te lloran. Ahora descansa tranquilo, que corriste 60 años sin dormir.

Llegaste al podio,

Felicitaciones.

Un abrazo.

domingo, 24 de octubre de 2010

#Diccionario para pelotudos del @doctor_eddie

La verdad que no termino de entender porqué tanta gente no usa Twitter “porque no lo entiende”. Lo raro es que esta gente, es la misma que tiene Blackberry’s, iPhone’s, manejan PhotoShop o son programadores. Por lo que no entiendo como pueden tener tanta paja cerebral.

Convengamos que el código de comunicación no es lo más simple que hay, pero no tiene mucha maña.

Acá va lo que hasta el momento se de toda esta estúpida parafernalia.

#Diccionario para pelotudos del @doctor_eddie

Tweet: Un mensaje que pones en Twitter, que no pueden tener más de 140 caracteres. Tweet es el ruido que hacen los canarios, por esa idiotez se llama así la red, porque debe ser corto el mensaje. Es lo que tenés que escribir debajo de donde dice:

What’s happening?

Puede ser cualquier cosa. Hay idiotas que ponen que estas haciendo a secas. Por ejemplo:

en la facu

llegué a casa

comiendo

A estos boludos no los sigue nadie, así que tratá de ser más original y poner tus pensamientos sobre las cosas de actualidad que están pasando.

Followers: Las personas que ven lo que pones vos.

Following: Los mensajes de las personas que seguís vos.

Lists: Son listas de usuarios que se crean para agrupar los tweets según distintos parámetros. Por ejemplo, los Tweets de Grondona, Baby Etchecopar y los del Turco García, los podrías poner en una lista que sea “Pelotudos”. No son muy utiles, pero hay gente fanática de las clasificaciones que agrupa todo. Yo no.

Profile: Lo que verán los que ingresen a tu cuenta de Twister (la mía es http://www.twitter.com/doctor:eddie)

Home: Es donde aparece el box para poner tus tweets, y debajo, tu Timeline.

Timeline (TL): Es tu pantalla de inicio, donde aparecen los mensajes de toda la gente que seguís.

@: La arroba marca que comienza, de ahí en más, el nombre de un usuario. Significa que se va “a mencionar a alguien”. Por ejemplo, yo en Twitter soy @doctor_eddie.

Entonces, si yo quiero mandarle un tweet a un amigo que se llama Tripagorda, en mi box para mensajes pongo:

@Tripagorda Porqué te dicen así?

De ésta manera, cuando Tripagorda abra la solapa que dice “@Mentions”, verá que yo lo mencioné. Entonces, él responderá:

@doctor_eddie Porque tengo un miembro del tamaño de una Isenbeck de litro y medio.

Cuando uno menciona a alguien al comienzo de un tweet, sólo las personas que sigan a la otra persona de la que se está hablando. Esto quiere decir, que todo mensaje que comience con @Tripagorda, sólo los podrán ver los que me sigan, no sólo a mi, sino también a él.

Pero, si yo quisiera que TODAS las personas que yo tengo, que no sigan a @Tripagorda, vean lo que le envío, debería ponérlo así (manera filtrada):

Mi amigo @Tripagorda tiene un pene de dimensiones superlativas.

De ésta manera, todos los verán. Si yo lo hubiese puesto así:

@Tripagorda Tu pene es enorme.

El mensaje hubiese aparecido en los Timelines de los que me siguen a mi, y a él. De la manera “filtrada”, les aparece a todos sin necesidad de seguir a nuestro virtual amigo @Tripagorda.

RT: Significa “re-tweet”. Cuando alguien pone RT antes de un mensaje, quiere decir que le esta reenviando a sus seguidores, algo que leyó de alguien que él sigue. Por ejemplo, abriste tu Twitter y te encontraste con que Cristina Kirchner dijo:

@CFKArgentina Estoy con Chavez jugando al Mortal Kombat, yo soy Subzero.

Como a vos te divirtió, y querés agregarle algo a lo que puso tu presidente, hacés lo siguiente:

RT @CFKArgentina con Chavez jugando al Mortal Kombat, yo soy Subzero. // Que pava, hubieses elegido a Scorpion que es mucho mejor!!

Como ven, copié y pegué el mensaje y le agregué el RT al principio, para que sepan que es una copia de lo que dijo esa persona, y puse dos barritas para separarlo del comentario que yo le agrego. Re difícil.

Así se hace cuando tenés algo que agregar, sino, simplemente apretás el botón “Retweet”, y se lo mandás textual a todos tus seguidores.

Cc :Esto es una canchereada y queda muy bien. Es cuando le estamos diciendo algo a alguien, pero queremos que a la vez le aparezca a otra persona. Por ejemplo.

@Tripagorda Tengo una amiga que estaría chocha de conocerte (cc @vagina_enorme).

De esta manera, el mensaje tiene una doble mención, y le va a aparecer en la solapa @Mentions a dos personas.

Hashtag: Es todo lo que vaya después de un numeral. Por general, marcan el tópico al que pertenece el mensaje. Tweet de ejemplo:

@doctor_eddie Anoche intenté tener sexo con mi mujer pero sigo sin poder concretar una erección decente #DisfunciónSexual .

TrendingTopics: Estos son las palabras que más se están usando en Twitter alrededor del mundo. Por ejemplo, los de ahora son:

Trends

· #bigbangcomeback

· Jay Bum

· #speaknow

· Joe Hart

· #wakeywakeyjustin

· Brock Lesnar

· Maluquinho

· PSV Eindhoven

· Cain Velasquez

· Epke

Esto quiere decir, que esas son las palabras, o tópicos, que más se están usando en este momento.

#FF o FollowFriday o FridarFollow:Es una vieja tradición twittera de los viernes. Acá lo que se hace es recomendar a tus seguidores a alguien que vos seguís, para que ellos también lo sigan. Entonces, tu primer viernes como Twister, vos vas a poner:

Le quiero hacer un #FF a @doctor_eddie porque gracias a su instructivo para imbéciles me sirvió para poder usar Twitter.

DirectMessage (DM): Es para mandarle en privado un mensaje a alguien. Acá la única condición es que esa persona te tiene que estar siguiendo (tiene que ser tu Follower), porque sino, no se lo vas a poder mandar. Esto si es lo único que no le podés mandar a cualquiera, después si: sos libre de mencionar a quién se te cante el orto, pero el DM es solo para gente que se sigue mutuamente.

#Untwitterxotro : De vez en cuando se lanza esta consigna por algún gran twittero. La idea de esto es que todas las personas que ahí se propongan estan dispuestas a seguir a cualquiera persona que las siga. Por ejemplo, @rial_jorge puede poner en un mensaje:

#Untwitterxotro @miguel @jorge @claudia @verga @pija

Bueno, lo que quiere decir @rial_jorge es que todas esas personas le dijeron que querían estar en su #Untwitterxotro y están dispuestas a seguir a todos los que los sigan. Es simplemente para tener más followers.

Block User: Esto es una opción que vos tenés para negarle a alguien que te caiga mal que tus mensajes aparezcan en su TL. Ojo, esto no quiere decir que la persona NO PUEDA VERLOS.

Recordá que tu Twitter es una página que está en un URL público, que si la persona quisiera, lo que hace es ingresar la dirección y entrar.

Supongamos que yo puteo @Tripagorda, y este me blockea. Bueno, de ahora en más, los mensajes de @Tripagorda no me van a aparecer más en mi TL. Pero si me da intriga que me esté puteando, puedo entrar a:

http://www.twitter.com/tripagorda

Y ahí ver TODO lo que puso. Así que guarda, no te hagas el canchero.

Si querés privacidad, te recomiendo lo siguiente…

Protect Tweets: Esto significa que nadie puede leer lo que pongas sin pedirte autorización. Es una cagada porque no te van a poder retweetear, pero bueno, si sos un zarpado con la gente conocida, te va a venir bien. Eso si: te va a costar mucho conseguir followers.

bit.ly : Mucha gente comparte links, y como algunos son muy largos (por lo tanto, te sacan caracteres como para poner algún comentario tuyo), se entra a esa página para acortarlos. Una vez ahí dentro, pegas el link, apretás el boton "Shorten" (acortar) y lo pegás en tu box para twittearlo.


#Recomendación: Seguí la mayor cantidad de gente que puedas, de esa manera vas a poder ver de qué se habla e interactuar. Toma a Twitter como una mesa de debate en la que querés participar para que se te escuche, por eso te conviene agarrar la mayor cantidad de voces para debatir. Se vos mismo, que boludos imitadores ya hay muchos.

Y por último, no te olvides de seguirme. Se perfectamente lo que hago.

Selah

sábado, 23 de octubre de 2010

Me equivoqué de profesión.


Y sí. La pifié mal.

No soy un escritor frustrado, un abusador del adjetivo, y diccionario de sinónimos ni un laberinto de definiciones. Sí soy un mentiroso compulsivo, un ficcionalizador crónico… Un cineasta de la realidad.

Pero no me masturbo con mi narrativa, ni me jalo el pene mientras dejo fluir mi habilidad para redactar como hacen ellos.

Tampoco me interesa la objetividad. En primer lugar porque no creo que exista. La veo como un mandamiento cristiano para un ateo. En segundo, porque me gusta opinar y relatar, pero no describir al pie de la letra.

No soy preciso con fechas, ni con edades, ni lugares de nacimiento, porque me parecen banalidades. Como la edad, ¿a quién coño puede interesarle algo tan relativo como eso si hay chicos de 12 años que ya mataron y son padres, y del otro lado adultos de 23 que nunca tuvieron sexo, esperando al matrimonio, y todavía no tuvieron su primer trabajo?

La vida se mide en experiencia, no en años.

No se usar el punto y coma, y odio pensar sinónimos de “decir”.

“Odio el periodismo”, manifesté, puntualicé, exclamé, me quejé, aclaré, BLABLABLA.

Una psicóloga mía una vez me dijo que era adicto al poder y que por eso había elegido la información, o el acceso a ella, como profesión. Era una imbécil, pero no sólo me definió bien a mi, sino a todos mis colegas.

Pero mi problema no es que ésta no sea mi profesión, sino que no tengo ninguna. Ahora escribo, pero porque elegí hacer esto en vez de pegarle una trompada a la pared y putear al cielo.

Para mi escribir es escupir mirando al techo. Lo hago todo el tiempo, y por suerte, la mayoría de la vez nadie me ve…. Ni me lee. Por lo que idiotez de hacerlo termina siendo como es árbol que cayó en el desierto, pero no hizo ruido porque nadie lo escuchó.

¿Pero saben que me molesta más?

EL SNOBISMO. Si. Esa gente estúpida que le gusta decir que es periodista, y lo grita. Porque es verdad: el común de la gente, del “pueblo”, es tan tonta que piensa que ser periodista es ser importante. Imbéciles. De todos los periodistas que conozco, el 98% o no sabe hablar, o escribir, o pensar, y LA SOCIEDAD, tuvo la mala suerte de que esos pelotudas eligieran estudiar Comunicación Social, en vez de ponerse un kiosko en alguna de La Paternal.

Porque es así, mi querido amigo, VOS tuviste la mala suerte de que ellos elijan ser PERIODISTAS, jornaleros, predicadores de su opinión sobre la actualidad. Anónimos desinformadotes, hijos de puta de profesión. Creídos que sonríen porque saben que manejan uno de los elementos más importantes del orgullo del ser humano: LA VALIOSA ÚLTIMA PALABRA.

Pero estos periodistas SNOB, que les gusta mostrar su anecdotario, su amplia biblioteca, su grosa trayectoria no son más que pura nada. No deberían sentirse nada, cuando pasaron su vida siendo simplemente un “MAL MEDIO”, entre lo ocurrido y el que desea saberlo. Una simple vía, disfrazada de inocente, pero cuya máscara se esconde el homicida… Aquél que cometió el crimen de darle la forma deseada al hecho pero con el sello de la mafia. Ese sello que dice “que parezca un accidente”. Que no se note lo que ocurrió, cómo lo viste… Qué pensaste.

Recortar, editar, citar, sacar de contexto, selección de información, elección sólo de los números que corroboren la tesis del autor. Eso es sólo parte del arsenal. La fotografía que acompaña y el título son la artillería pesada. Y la bomba nuclear, aquella que pretende finalizar con la guerra… ES LA TAPA.

LA CRISIS CAUSÓ 2 NUEVAS MUERTES”

JAJAJA

Qué habilidad hay que tener, y que estúpido es el receptor que nota. El periodismo es un creador de monstruos.

Un personalizador de la nada. “La Inseguridad”, “El miedo”, “La Violencia”, son todos personajes de una historia que escriben los periódicos… Y su personaje favorito, es una mujer tan bella como “La Crisis”.

De verdad, me da pena que muchos periodistas deban ser la cámara de una película de la que quieren participar, y se vean limitados a ver como manipular las sensaciones del televidente con un foco.

Por eso, para todo el público, les regalo un Primerísimo Primer Plano mío, defecando sobre la tapa de su diario preferido.

Un lindo ejemplo de lo que deberías hacer vos, cuando veas mi película.

Selah.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

“Todo por cogerte una oveja inflable”, Un relato de las altas tierras escocesas

Un inusual capricho nos había llevado hasta ahí. Estábamos casi dentro del círculo ártico. Muy al norte del Reino Unido –precisamente a 8 horas al norte en tren desde la principal estación anglosajona en King’s Cross-, se encuentra Inverness, un típico pueblo escocés que tiene la única característica de albergar al Lago Ness.

Hacían casi 15 grados bajo cero y un blizzard nos había llevado a refugiarnos en Grannies, un pub que desde las 15 horas permanecía lleno. Allí gordos de media clase baja juntaban sus culos para tomar cerveza en cantidades astronómicas.

Las mesas rodeaban un escenario que apenas se levantaba por sobre el suelo, y en él había un tipo tocando la gaita con pollera. Todos los obesos a su alrededor levantaban la copa y gritaban como hooligans.

El Gordo, mi mejor amigo, y yo estábamos medio apartados, como temiendo una agresión. Llevábamos cerca de un mes recorriendo el Reino Unido y nuestra argentinidad había despertado más odios que amores. Por eso, ante cada “¿y ustedes de donde son?”, fruncíamos el ano y esperábamos compasión.

La pregunta finalmente llegó. Un tipo corpulento, cuya panza peluda se asomaba por la parte baja de su remera, se paró junto a nosotros, que continuábamos alejados y tímidos como si alguien recién acabara de violarnos. En un inglés duro y escupiente, sumamente rudo y vikingo, preguntó: “¿y a ustedes qué mierda les pasa, de dónde son?”. El Gordo –el aliado, no el aparentemente hostil obrero- me miró casi cagado, delegándome el riesgo de responder. “Puta”, pensé, “ahí vamos de vuelta”.

“Argentina”, confesé. El rechoncho proletario miró para todos lados, como fijándose si alguien también había escuchado mi respuesta. Nadie. El silencio, de menos de 5 segundos, se hizo eterno.

“¡¡¡MESSI…MARADONA!!!”, gritó.

“Carajo, ustedes han dejado jodidamente cogidos a los ingleses”, dijo tirando de mi remera –llevándola casi al límite de la rotura-. “Debería chuparte la pija, pero los voy a invitar a unas cervezas”, concluyó mientras mi ano se relajaba y mi corazón volvía a latir.

El obeso trajo unos chops, calló a todo el bar y gritó: “¡MALVINAS ARGENTINAS!“. Todos respondieron como si hubiera gritado “Dios salve a la reina”. Pero no, justamente ellos querían verla tirada y flotando muerta en el Thames.

Las cervezas, ya gratuitas, comenzaron entonces a pasar. El Gordo estaba algo perdido, y no paraba de mirar por el gran ventanal que mostraba un paisaje exclusivamente blanco. Era de noche, pero eran las 5 de la tarde. Lo único que quizá podía divisarse por la ventana era el castillo del pueblo. Era el antiguo fuerte alrededor del cuál se habían construido las casas que hoy constituían la ciudad, y estaban exactamente en el mismo estado que en el siglo XV. La diferencia radicaba en que antes, donde había una antigua herrería medieval, ahora había un McDonald’s. La historia podía ser vivida de manera placentera masticando un sabroso BigMac.

El Gordo parecía pensar en todas estas cosas y de repente se levantó a mear. Yo, mientras, cantaba las canciones gritando al unísono, sin entender una puta palabra. Debía hacerlo, me tenían abrazado los obreros escoceses.

El Gordo volvió sonriendo. “En el baño hay un dispenser único: hay chicles de viagra y ovejas con ano que se inflan para que te las puedas coger, valen sólo 6 libras”, dijo con la sonrisa iluminada. No me sorprendía, el Gordo es un perverso. Puede no salir por cuatro sábados para quedarse viendo videos de fist-fucking, snuff (violación seguida de muerte) o cualquier otra mierda sado. Lo de la oveja casi que me despertó ternura.

Seis libras eran seis chops de 750cm3, no era poca guita. Pero el quería culearse al inflable. “No me animo a ir… Si te doy la plata, ¿me lo sacás?”, me preguntó con cara de perro mojado.

Acepté, no podía ser muy difícil. Fui al baño haciéndome el boludo y antes de hacerlo meé para que la gente que ya estaba dentro no sospechara de mi actitud perversa. Cuando todos se fueron, introduje las monedas. Cuando inserté la sexta, la máquina me puso un cartel que decía “Ahora Ponga las Monedas”. En ese mismo instante, un escocés entró a cagar. Yo miraba la máquina desolado. Le pegué, tiré de la palanca metálica… Nada funcionaba.

Entre tanto, el olor a mierda se volvía intolerable. El escocés salió y mientras se lavaba las manos, habló sin siquiera mirarme. “La máquina lleva 5 años fuera de servicio, que lástima que vayas a tener que tener sexo con tu amigo sin viagra o que no se puedan coger a la ovejita”, dijo llorando de risa antes de salir del baño.

Volví a la mesa y el Gordo me vió con las dos manos vacías. “Anda y pedí la guita porque no te creo que intentaste”, dijo sin titubear.

Tímidamente me acerqué a la barra. Estaba sucia, y el escocés detrás de ella más todavía. Estaba consumido, tenía el pelo largo, castaño colorado y enredado. Sin que dijera nada, el drogadicto bachero me miró y me dijo: “¿Te cagó la máquina? No hay devoluciones, lo lamento”.

“Mirá, ¿ves amigo que esta allá, en la mesa junto al ventanal?”, le pregunté preocupado.

-El Gordo, entre tanto, miraba con la boca abierta por la ventana, como en situación de estupefacientes, casi dormido-. El barman hizo un gesto afirmativo.

“Es retrasado, lo traje de vacaciones porque no creemos que viva mucho más, el vio la ovejita y no sabe para qué es, solo quiere una”, dije muy seriamente. El barman se dirigió sin hablar a la caja registradora. Tomó 6 monedas y volvió. “Dile que la máquina no anda”, dijo sin demasiado interés en la cercana muerte de mi retrasado compañero. “Ok, se voy a tratar le voy a tratar de explicar, para mi te pido una Guiness mientras”, le dije agradablemente y pagué con billete.

Volví a la mesa. El gordo seguía mirando por la ventana como un autista, casi a punto de babearse. Se dio vuelta, me preguntó si de verdad la máquina no andaba o sólo había ido a pedirle un chop al barman con la plata que me había dado.

“No… la verdad que no fui de cagón, fui a la barra pero nada que ver, la birra la pagué de mi billetera. Tomá las monedas y anda a comprarla vos que me da vergüenza”.

El Gordo suspiró y fue al baño.

Yo, lentamente, me paré y volví al hostel.

Una versión de mi según mis yo's

Me llamo Eduardo Giménez Fitte -aunque prefiero que me llamen Eddie y recortar mi primer apellido-, y no pude terminar de leer la autobiografía de Rodolfo Walsh porque me aburrió. Por eso traté de hacer la primera parte lo más parecida posible, porque el resto la leí salteado.

Soy hijo de un hombre que, entre otras cosas, huyó de la persecución militar en los 70', chocó un tren a 100 kilómetros por hora, tuvo 2 infartos, tiene 3 by-pass, estuvo internado en un neurosiquiátrico, se recibió de veterinario y además se recibió de médico a los 40. También soy hijo de una psicóloga que llegó a trabajar hasta desmayarse y que nunca siquiera se quejó del quiste -del tamaño de una pelota de golf- que presionaba su médula espinal. Ambos son hijos de las hermanas Saenz Valiente, uno de Malena, otro de Damasia. Como hijo de primos yo no falló a mi condición de aletargado mental, pero me considero una persona feliz por esa gracia que me produce el retraso.

Me mudé 10 veces desde que nací. Muchas de esas casas estuvieron Pilar, lugar donde pasé gran parte de mi vida. Vivir en Small Ville, como me gusta llamar a esa especial localidad, me hizo un tipo con la cabeza muy abierta. Formé parte de una sociedad de la que no era miembro, la del mundo perfecto entre los cuatro alambres. La del country, el colegio privado y las vacaciones en Punta. En el lugar donde la bolsa importa más que el contenido me sentí perfecto siendo diferente, y por eso cualquier razgo que huela en mi de lo que “ellos” consideran normal me hace estornudar. Se me hinchan los ojos y me ataca el asma cuando caigo en algún parametro similar.

Pero esto se me volvió un vicio. No tengo posición. “Yo, soy yo y mi circunstancia”, dijo el filósofo contemporaneo Ariel Ortega tras noquear al portero Van der Saar. Y yo también: soy fascista cuando hablo con un Trostkista y soy comunista cuando hablo con un NAZI. Y así me divierto, todo el tiempo, hasta la locura de no saber qué pienso sobre todo.

Me gustan las cosas simples y directas. Tanto el comportamiento humano como la música, como la literatura. No me gustan el exceso de adjetivación, ni las conjugaciones verbales complejas, ni las metáforas, ni nada de eso. Odio a Borges y a la gente que lo lee y lo entiende. Aborrezco a los Redondos de Ricota.

Trabajé de todo. Lavé platos, traté de estafar jubilados latinos en España con loterias truchas para un callcenter español, fui cadete, administrativo y actualmente escribo en los espacios que dejan las fotos y la publicidad para una empresa que odio, Clarin.

No soy periodista y no creo que lo sea. Estudie periodismo porque para ser un comunicador reconocido hay que hacerlo o ser un genio. Yo tuve que hacerlo.

Me gusta la música porque es como meterse en los dedos en la boca cuando tomaste mucho. Cuando pongo play vomito, y el caudal de bilis cerebral es mayor al que sale cuando escribo. Me gusta el punk porque su mensaje es furioso, provocador y simple, y genera sensaciones violentamente poderosas del otro lado. Siempre quise lograr lo mismo hablando o escribiendo pero aún no lo logré.

Hice radio en varias emisoras de mi pueblo. La radio me gusta porque es como hablar conmigo pero hay gente que escucha. Es la única manera de hacer lo que me gusta sin ser visto como un loco que da su opinión a la nada misma.

Me caen mal los intelectuales, los que se dicen locos a sí mismos, los imitadores y los que se creen rebeldes por no hacer lo que resto hace -pero en el fondo morirse de ganas de hacerlo-.

Me fascina el humor y busco reirme todo el tiempo. Cínico, negro, incorrecto,delirante, básico, no importa la forma.

Me aburro de todo lo que hago como me aburrí de éste texto. Pero creo que define bastante bien la forma en la que me siento hoy.

lunes, 14 de junio de 2010

10 Mandamientos del antiperiodismo.

Les regalo, a continuación, los 10 mandamientos que rigen a lo que denominé el Antiperiodismo.


  1. Cuestionarás y sembrarás la duda.
  2. Mentirás, siempre y cuando la mentira sea funcional a la historia y no al autor y su entorno.
  3. No darás nada por sentado.
  4. No aburrirás.
  5. Abrazarás al enemigo si sirve como fuente.
  6. Criticarás hasta aquello que te produzca simpatía.
  7. Serás subjetivo sin simular objetividad hipócrita.
  8. No utilizarás la primera persona en vano.
  9. Provocarás hasta la herejía.
  10. No dejarás que el miedo te arruine una nota.

Selah.

domingo, 13 de junio de 2010

Coherente en mi incoherencia.

“No, YO tengo principios”.

“No, YO tengo ideales”.

No, yo no.

Y me cago en los principios, en los ideales, en la idiosincrasia y en la puta y jodida coherencia que nunca tuve ni pienso tener. ¿Que es la coherencia? ¿Qué valor tiene? Sinceramente, qué mente tan estúpida podría pensar que actuar de la misma manera toda una vida es digno de aplausos de pie. La mía no.

La moral es tiempo. Sino, nuestras abuelas tendrían minifaldas en sus fotos en blanco y negro. ¿Por qué ese prejuicio idiota para con la dinámica, la renovación o el cambio?

Si yo fuera violento, y de pronto, le pegara a mi hija…¿Estaría mejor si lo hiciera todos los días? “Por lo menos es coherente, actuó así toda su vida”. ¿O no es eso lo que se pide en general? “Coherencia”.

Ese esfuerzo social, eterno y sin descanso de ser “coherentes” es la base de una sociedad hipócrita, esclava de sus palabras. Una sociedad que nunca se va a liberar para poder ir pensando distinto, adaptándose a los tiempos y espacios en constante cambio y renovación.

“Ah, NO, pero vos antes decías otra cosa”. Sí. Probablemente mañana vuelva a decir otra. Y otra. Es más, seguramente mañana me despierte y piense lo contrario a esto. Al fin y al cabo, no me pueden decir nada.

Soy coherente en mi incoherencia.

Siempre,

o bueno… depende.